viernes, 30 de junio de 2017

Felices vacaciones. Quince cosas para hacer en verano.


 Es jueves 30 de junio de 2017.  Finalizó el curso 2016/17; Las vacaciones son una necesidad, no un lujo”. (Linda Bloom)

“Su cerebro - todo cerebro - es un trabajo en progreso. Es 'plástico.' Desde el día en que nacemos hasta que morimos, que continuamente revisa y remodela, mejora o disminuye lentamente, en función de cómo lo usamos”.

Michael Merzenich



Tras un curso escolar de trabajo duro,  llega el merecido verano. Es momento para romper rutinas,  descansar, descubrir sensaciones y viajar a nuevos lugares: tómenlo con calma.

Cesare Cata , profesor de una escuela de secundaria de la región italiana de Le Marche,  lejos de los problemas de matemáticas, de física o de comentarios de texto, ha elaboró hace algún año  una lista de quince cosas que espera que los alumno realicen este verano.  

  1.  Por la mañana, de vez en cuando, camina solo por la orilla del mar. Mira cómo el sol se refleja en el agua, pensando en las cosas que más te gustan en la vida y siéntete feliz.
  2. Intenta usar todas las palabras nuevas que has aprendido este año: podrás decir más cosas, podrás pensar más cosas y, cuanto más pienses, más libre te sentirás.
  3. Lee lo máximo posible. No porque tengas que hacerlo. Lee porque el verano te inspira aventuras y sueños. Leyendo, te sentirás como los pájaros volando. Lee porque es la mejor forma de rebelión.
  4. Evita todas las cosas, situaciones y personas que te hagan sentir negativo y vacío. Busca situaciones estimulantes y amigos que te aprecian y te entienden por ser quien eres.
  5. Si te sientes triste o asustado, no te preocupes. El verano, como todas las grandes cosas, trastorna el alma. Intenta escribir un diario donde puedas escribir sobre tus sentimientos (y en septiembre, si quieres, lo leeremos juntos).
  6. Baila; sin sentirte avergonzado. En la calle, cerca de tu casa o en tu habitación. El verano es un baile. Sería una vergüenza no formar parte de él.
  7. Al menos una vez, tienes que ver amanecer. Estar ahí en silencio y respirar. Cierra los ojos, agradecido.
  8. Practica mucho deporte.
  9. Si encuentras una persona que te gusta mucho, díselo con toda la sinceridad y la gracia de la que seas capaz. No pasa nada tanto si lo entiende como si no. Si no es recíproco, entonces no estaba previsto que él/ella formase parte de tu destino. De lo contrario, el verano 2015 es la gran oportunidad para caminar juntos (y si no funciona, vuelve al punto 8).
  10. Recuerda lo que has aprendido en la escuela y consulta tus apuntes.
  11. Sé feliz como el sol, indomable como el mar.
  12. No digas palabrotas. Sé siempre educadísimo y gentil.
  13. Disfruta de películas con diálogos emotivos, sobre todo en inglés. Esto te ayudará a mejorar tus habilidades lingüísticas y tus oportunidades de soñar. No dejes que la película acabe con los créditos. Vive la experiencia todo el verano.
  14. Durante el día o la noche, sueña con cómo puede ser tu vida. Durante el verano, reúne fuerzas para no rendirte y haz todo lo que puedas para perseguir ese sueño.
  15. Sé bueno.

 A lo largo del año hemos ido trabajando distintos temas relacionados con la educación de vuestros hijos.  Es de actualidad el tema de las emociones y la educación emocional; el momento del verano es una oportunidad para iniciarnos o profundizar en el tema de las emociones.... Os recomiendo algunas lecturas para adentrarnos en el tema.



VALLÉS ARÁNDIGA, ANTONIOLa Inteligencia Emocional. De los padres y de los hijos. Las emociones, los sentimientos, los afectos y los estados de ánimo son una parte de la condición humana que siempre ha suscitado una gran curiosidad a quienes desean conocerse mejor. En la familia, el esfuerzo educativo para mejorar el comportamiento de los hijos se ha dirigido con más frecuencia hacia normas de conducta y disciplina o hacia programas de modificación del comportamiento. Sin embargo, el conocimiento de las emociones puede ayudar a la comprensión de uno mismo y también a comprender  la forma de actuar y comportarse de los hijos.



SNEL,ELINE. Respirad. Mindfulness para padres con hijos adolescentes.La mayoría de adolescentes crecen sin mayores problemas, la mayoría de padres y madres saben encontrar las herramientas necesarias para acompañarles. Y aún así nos toca vivir situaciones complicadas en los que buscamos algo en lo que apoyarnos. La atención plena o mindfulness, puede ser ese apoyo, ese eje que nos permita mantenernos centrados y conectados con nosotros mismos.
La práctica del mindfulness intenta que nos demos cuenta de lo que ocurre en nuestro mundo, en nuestro entorno, en nuestro cuerpo, en nuestro corazón, en nuestros pensamientos y nos da la opción de elegir como actuar y comunicarnos con nuestros hijos adolescentes.



CELEIRO GONZÁLEZ SANDRA . LA Inteligencia emocional. Guia Práctica para padres y educadores. Auydar a nuestros hijos a utilizar la inteligencia emocional, es ayudarles a tener habilidades para afrontar los retos de la vida cotidiana con confianza y seguridad en ellos, en los demás y en el futuro. Este libro pretende poder entender y reflexionar sobre la inteligencia emocional en niños y adolescentes, así como aportar algunas herramientas prácticas útiles en el día a día tanto en casa como en la escuela.



DANIEL J. SIEGEL. Tormenta cerebral. El poder y el propósito del cerebro adolescente.  El adolescente tiene un poder y un propósito fruto de las características de esta etapa que si son potenciadas adecuadamente y sobre todo reconducidas y reorientadas se convertirán en un importante legado que llevaremos con nosotros a la edad adulta.



La familia, la primera escuela de las emociones. 

Mar Romera expone las dificultades y los conflictos más comunes que padres y madres se pueden encontrar durante el proceso de aprendizaje de nuestros hijos/as, y propone formas de actuar que ayudarán en las relaciones entre padres e hijos para aumentar su capacidad de análisis y de actuación.






 “Si regresas a casa tan feliz como te has ido, has tenido unas buenas vacaciones”. (Autor desconocido)...


Que tengáis un feliz regreso.


viernes, 23 de junio de 2017

10 Claves para que tus hijos recuperen las asignaturas suspensas



"No hay que empezar siempre por la noción primera de las cosas que se estudian, sino por aquello que puede facilitar el aprendizaje." Aristóteles.


10 Claves para que tus hijos recuperen las asignaturas suspensas


Recuperar las asignaturas en verano. Acompaña a tu hijo en el proceso

Ha acabado el curso y tu hijo ha suspendido. No pasa nada. Tenemos todo el verano para que en septiembre recupere la o las asignaturas sin problemas. Antes de nada hay que mantener la calma, no son necesarios los dramas ni nos aportarán nada. Recuerda que tu hijo necesita que estés animado para transmitirle la fuerza que precisa para afrontar el reto de aprobar lo suspendido en septiembre.
No vamos a quitarle importancia al hecho de suspender, pero tengamos claro que no se acaba el mundo ni se juegan el futuro por no aprobar unas asignaturas un curso. Sí que es importante organizar un plan de acción sobre todo para que no vuelva a pasar.
La mayoría de los suspensos ocurren porque no se estudia lo suficiente y eso es lo que tenemos que remediar inculcando unos buenos hábitos de estudio. Pero vamos por partes, pensemos en septiembre y enfrentemos con todo el ánimo y la confianza  en nuestros hijos el desafío que esto supone. Seguro que con estas claves salimos victoriosos y logramos que comiencen el nuevo curso con más confianza y seguridad en sí mismos.

  • Importantísimo preparar un sitio apropiado para el estudio. Debe ser tranquilo, acogedor, cómodo y hasta es conveniente que esté cerca de nosotros por si hay que resolver alguna duda o simplemente que se sienta acompañado y apoyado.
  • Determinar el horario de trabajo y cumplirlo. Preferiblemente por la mañana evitando el calor intenso y dejando el día libre para disfrutar y relajarse. Establecer las horas que sean necesarias según la cantidad de asignaturas que se hayan suspendido. Si son muchas hay que dar pequeños descansos entre horas.
  • Imprescindible cumplir tanto los horarios como las reglas que se hayan establecido previamente. Conviene hacerlo con ellos llegando a un consenso, ponerlo por escrito e incluso firmarlo para que haya un compromiso en firme y sea más difícil echarse atrás.
  • Acompañarlos en la realización de las tareas. Es bueno que hagan turnos mamá y papá. Implicarse les motivará más.
  • También hay que pactar lo que pierde si no cumple con lo acordado.
  • Tú eres su ejemplo a imitar. Tenlo en cuenta y sé responsable con tus compromisos.
  • Sé realista, si no puedes ayudarle o te desbordan el trabajo o las dudas, contrata a un profesor particular.
  • Revisa el trabajo, sus tareas. Que haga esquemas y resúmenes. Repasa, pregunta…, interésate por todo lo que esté haciendo. Corrígele los ejercicios y sugiérele si crees que puede hacer algo para mejorar.
  • Es su obligación recuperar las asignaturas porque su “trabajo” es el instituto, así que no le premies porque termine sus tareas.
  • Valora su esfuerzo, anímale a seguir, motívale y siéntete orgulloso de sus logros y sus avances. Que sienta que lo está haciendo bien y que tú lo sabes perfectamente. Si se siente estimulado rendirá mucho más y seguro se hace todo más fácil.


Así que… si este es tu caso, ponte en marcha. Anímate a sentarte con tu hijo o hija tranquilamente y a empezar con todo. Puede ser, además, una excelente ocasión para acercaros más y compartir un proyecto importante, lo que os unirá aún más.
¡Comencemos!


domingo, 11 de junio de 2017

Campus de Profundización Científica.

Es 11 de junio, San Bernabé... "Dijo el sol.. Por San Bernabé aquí estaré".



"Sólo hay felicidad donde hay virtud y esfuerzo serio, pues la vida no es un juego". (Aristóteles).



Convocatoria 2017



Requisitos

  • Alumnos que en el curso escolar 2016/2017 estén cursando enseñanzas de cuarto curso de Educación Secundaria Obligatoria, en centros educativos españoles sostenidos con fondos públicos.
  • Que hayan obtenido una nota media en el curso escolar 2015/2016 superior o igual a los 9,0 puntos.
  • Que durante el curso 2016/2017, estén cursando las siguientes asignaturas: Matemáticas académicas, Física y Química y Biología y Geología.



Plazo de presentación:ABIERTO desde el 09 de junio de 2017 hasta el 22 de junio de 2017

Índice

Información general

martes, 6 de junio de 2017

Nueva web Orientación Escolar Comunidad de Madrid.

Es 6 de junio de 2017 . Pasamos de largo por San Alejandro (4 de junio) " Por San Alejandro, el Calor se va notando ".

La Educación no cambia al mundocambia a las personas que van a cambiar almundo”. Paulo Freire.

DESAPARECE EL CUADERNO INFORMATIVO DE  O. ACÁDEMICA Y PROFESIONAL Y GUÍA DE PADRES - VERSIÓN PAPEL - Y LA C. DE MADRID PUBLICA ESTAS GUÍAS EN UNA NUEVA WEB.

Próximos a la finalización del curso escolar, junio de 2017,  La  Comunidad de Madrid - es novedad - crea una nueva web, donde aparte de otras cuestiones se puede consultar el Cuaderno Informativo de Orientación Académica y Profesional, y la Guía de Padres  2017.... Formato online



Cuaderno de Orientación y guía de padres. 



Otros aspectos que aparecen en la portada de la web.



lunes, 24 de abril de 2017

A dos meses de fin de curso...

Es martes 18 de abril de 2017.
"La gota horada la rocano por su fuerza sino por su constancia"
Ovidio. 
"Nada que se consiga sin pena y sin trabajo es verdaderamente valioso"

J. Addison.


Tras el periodo vacacional de la Semana Santa, ha llegado el momento de empezar a preparar lo que, a buen seguro, va a ser el tramo más difícil del curso académico. Después de estas merecidas vacaciones, la sensación del vértigo del final de curso se posa sobre nuestro pensamiento y todo alcanza ritmos frenéticos inimaginables.
Son dos meses cruciales  en lo que todo está en juego; este último paso exige esfuerzo y perseverancia, más si cabe que el desarrollado en trimestres anteriores. Todo lo conseguido hasta ahora no tiene valor si decaemos, y todo lo que no se hizo en su tiempo cabe aún reaccionar y con una buena gestión, planificación y trabajo tratar de recuperar el espacio y tiempo perdido.
“Querer es poder” y “a pesar de todo, siempre hay tiempo”, son dos lemas que debiéramos, tanto padres como profesores, transmitir a nuestros hijos/alumnos con insistencia; factores claves que pueden llevar a asegurar el éxito escolar.
Ante los malos resultados habrá que tomar medidas; medidas que siempre tendrán que ver con el origen de los mismos. Tras el reconocimiento de los errores convendrá poner soluciones (mejorar la atención en clase, utilización de agenda,  organización y planificación de tiempos, evitar distractores,  profesor particular..).
Una de las claves que más se repite como causa de estos malos resultados es la falta de una planificación del trabajo y estudio diario. No basta con estudiar para el examen, hay que tener en cuenta en esta planificación del trabajo diario las tareas a corto, medio y largo plazo .. 
 El estudiante debe ser consciente de lo qué no puede pretender pero, sobre todo, de lo que puede alcanzar con una buena planificación. En este sentido, para conseguir un buen rendimiento, los especialistas recomiendan estructurar los tiempos de estudio en periodos máximos de 45 minutos, acompañados de un breve descanso antes de continuar con el aprendizaje. Aunque suene muy teórico, preparar un calendario de trabajo en el que se organice la materia a estudiar en función del tiempo disponible será esencial para evitar sustos de última hora y poder abordar todo el temario antes de realizar el examen.
Además, a estas alturas los alumnos juegan con un punto a favor: conocen la metodología de cada profesor. Por lo tanto, saben de su exigencia, así como del tipo de exámenes de cada uno. El conocimiento de estos y otros aspectos son muy importantes pues sirven de ayuda a los chicos y chicas para profundizar en diferentes aspectos de las materias que les pueden llevar, además de a comprender mejor su contenido, a conseguir el resultado académico esperado.

Estamos a tiempo. Dos meses es tiempo suficiente para coger las riendas y encaminar los resultados de nuestros hijos o alumnos en la buena dirección. Los valientes se atreven a superar obstáculos, a creer en sí mismos, a mirar más allá del problema y a ver el objetivo trazado.





COMO CONVIVIR CON UN ADOLESCENTE EN CASA




“Las situaciones no son desesperadas, solo hay personas que se desesperan en determinadas situaciones”.

Proverbio Tibetano


COMO CONVIVIR CON UN ADOLESCENTE EN CASA

Actualmente sabemos que hay evidencias entre un buen rendimiento académico y un adecuado desarrollo emocional. Las emociones se pueden educar. Ser capaz de entender las emociones, canalizarlas y gestionarlas de forma adecuada es muy importante. Cómo se realice ese aprendizaje desde la familia será determinante para el futuro de un niño.

Esta claro que nadie nos prepara para ser padres y en ocasiones nuestro sentido común no es suficiente. Somos el modelo principal que tienen nuestros hijos, de manera que desde muy pequeños identifican sus propias emociones en función de lo que observan en las nuestras, de nuestras propias reacciones. Si nos ven en estado de alerta, ellos se ponen también en alerta. De la misma manera que cuando son pequeños y se caen, nos miran y en función de nuestro gesto de susto, empiezan a llorar o se levantan sin más.

La adolescencia no es una etapa fácil. Ya no quieren pasar tiempo con nosotros, se aíslan en su cuarto, tienen su propia opinión... Comprender este cambio de etapa, no a todo el mundo le resulta fácil. Olvidamos con mucha facilidad nuestro propio paso por ella. Nuestra falta de comprensión en esta época de cambios pueden generar tensiones en casa y momentos difíciles de controlar. Y si bien es cierto que establecer límites va a ayudar, el vivir esta etapa de manera normalizada y desde la comprensión que por parte de los adultos se merece, ayudará a que el adolescente la afronte con responsabilidad y ganas de comunicarse. 
Diez orientaciones básicas para convivir con un adolescente:

1.- Es muy importante potenciar la comunicación en la familia. Buscar espacios para hablar y escuchar activamente, dejar al lado lo que estemos haciendo, parar, dejarles expresarse libremente, escucharlos activamente y por supuesto no juzgarles ni criticarles.
Si un niño nos está contando cómo se ha sentido ante una situación y se la criticamos o se la negamos, el efecto inmediato será el de siguiente: no volverá a contarnos cómo se siente ante otros conflictos debido a que ha recibido la señal de que diga lo que diga y se sienta como se sienta, a su padre/madre no parece importarle. Es como si llegamos del trabajo y comentamos a nuestra pareja que hemos tenido un mal día y él/ella nos contesta con un “no será para tanto” ¿Verdad que se siente uno/a mal? En cambio si su respuesta es un comentario desde la empatía “vaya, tuviste que sentirte mal”, nos hace sentirnos mejor. No hagamos con nuestros hijos lo que no nos gusta que nos hagan a nosotros. Evitemos los chantajes emocionales, los discursos, culpabilizar y dar órdenes. Respetemos sus puntos de vista para que aprenda a respetar los de los demás.
Abramos la puerta al diálogo en casa. Los niños, los adolescentes y hasta los adultos necesitamos un espacio para hablar. Podemos ayudarles a expresarse utilizando preguntas abiertas para que puedan contarnos cómo se sienten. Recordemos que al igual que nosotros, tienen mucho que contar. Un buen momento que se puede aprovechar para preguntarles por sus rutinas, sus amigos, sus planes… es la hora de las comidas. 

2.- Las personas tenemos debilidades, nos equivocamos, metemos la pata muy a menudo, pero también tenemos potencialidades y a veces se nos olvidan. Reconocer sus fortalezas, felicitarles por sus logros y sus esfuerzos, les hará saber que también vemos en ellos esos aspectos. Conseguiremos más centrándonos en aquello que hacen bien, que en sus debilidades. Necesitan saber que tienen muchas y buenas cualidades. No les etiquetemos con sus conductas inadecuadas. Es muy importante recordarles que les queremos “hagan lo que hagan”. Aceptémosles tal y cómo son.

3.- Ayudarles en los momentos difíciles.- Ante situaciones complicadas para ellos, lo que necesitan no es que los critiquemos ni que le quitemos importancia, sino que les acompañemos. Muchas veces basta únicamente con “estar”. Que sepan que estamos para lo que necesiten, escuchando, sin hacer juicios de valor, sin reprimirles sino sabemos que decir. Es el momento de normalizar sus emociones: “es normal que estés triste, yo en tu lugar…, a mi me pasó…” y de no dar nada por hecho. Dejemos dejarles tiempo y espacio para que se expresen. Es necesario transmitirles seguridad, calma, para después ayudarles a gestionar sus propias emociones, de manera que puedan afrontar las situaciones o solucionar sus problemas. Debemos recordar que el conflicto es necesario para aprender. Como dice Lucía Galán: “las alegrías se celebran y las penas se lloran.”

4.- Hablarles desde el “YO”.- Ponernos a nosotros mismos como ejemplo les hará sentir que entendemos sus sentimientos porque también hemos pasado por situaciones similares. 

5.- Hacerles peticiones una a una.- No debemos aprovechar un conflicto para recriminarles por actitudes o errores pasados. “Estamos a lo que estamos” en ese momento. Los conflictos deben ser tratados uno a uno, preguntando y no acusando. No utilicemos palabras lapidarias como: nunca, siempre, todo o nada. Cada conflicto tiene su tiempo y debe ser discutido.

6.- Evitar las riñas y las negociaciones en momentos de enfado.- Si lo que deseamos es un cambio de actitud, una disculpa o una aclaración el peor momento para hacerlo es cuando llegan a casa acalorados. Su cerebro no está preparado para comprender lo que queremos. No es el momento. Primero necesitan llegar a la calma para poder ver con claridad lo que intentamos explicarle. Una vez calmados podremos mantener una conversación positiva. Ayudemos con preguntas abiertas y sin juzgar para llegar a encontrar soluciones entre las dos partes. Ni que decir tiene que si somos nosotros los que nos encontramos airados, debemos posponer las conversaciones hasta que nos hayamos calmado. No debemos ponernos nunca en su nivel. Un adolescente necesita unos padres: No somos sus amigos, somos sus padres.

7.- Después de la calma es hora de comentar el tema.- Hagamos un pequeño resumen de lo que pensamos que le ha pasado y nombremos la emoción que pudo haber sentido (miedo, tristeza, rabia…). Ayudémosle a pensar en posibles soluciones: “¿Qué podemos hacer?, ¿Qué necesitas para estar mejor?, ¿A quién podemos pedir ayuda?, ¿Qué puedo hacer yo por ti?”. Valoremos las consecuencias de cada una de las soluciones y no nos olvidemos de felicitarle por su madurez a la hora de afrontar el problema.
Un truco que se puede utilizar a la hora de resolver un conflicto en casa con recordar la palabra: NEMO.
Nombre
Emoción
Motivo
Objetivo





8.- Démosle más autonomía y responsabilidades.- En esta nueva etapa el adolescente tiene un trabajo interno para dejar de ser un niño. Y esto conlleva la necesidad de libertad para tomar decisiones y aprender a ser más independiente. Esta autonomía acarreará sin duda, la necesidad de establecer límites así como de afrontar las consecuencias de sus propios errores. Tareas como meter en la lavadora la ropa sucia, mudar la cama, recoger sus cosas... serán parte de sus obligaciones diarias, de manera que se quedará sin la camiseta que tanto necesita limpia sino la ha metido en la lavadora, tendrá que pagar la factura de su teléfono móvil sino controla su uso, se quedará sin cenar si llega fuera de hora... Es importante recordar que solucionarle la vida no le aportará ningún beneficio en el futuro. Nuestra tarea en este aspecto es simplemente acompañar en el proceso y ayudarle a superarlo, pero no evitar que cometa errores, ni asumirlos por él o sentirnos culpables. Para ello las tareas y las consecuencias deben estar claros, tanto para el adolescente como para las familias y ser consensuados por ambas partes. No vale el factor sorpresa. Por supuesto nos encontraremos con momentos en los que no podremos ceder: expliquemosle las razones y recordémosle que aún está bajo nuestra responsabilidad.

9.- Respetemos su intimidad.- Su cuarto es su refugio, su espacio personal que no desea compartir con los adultos. Necesita un ambiente propio donde poder reflexionar, escuchar música, hablar con sus amigos, leer... Se sentirá totalmente independiente si su cuidado queda a su cargo, pero será necesario establecer consecuencias si no cumple con sus responsabilidades. Los padres no debemos ser cómplices de su desorden. Es normal que quiera colocar su cuarto a su gusto, cambiar muebles de sitio,... pero debe contar con nuestro consentimiento y hacerse responsable de su cuidado, orden y limpieza. Ante situaciones de "descontrol" en la habitación, recordaremos el límite pactado y su consecuencia. No hace falta llegar al enfado. 


10.- El horario.- Un adolescente debe organizar por sí mismo su rutina diaria: poner el despertador y levantarse, elegir su propia ropa, desayunar, llegar a la hora al instituto, decidir el momento de hacer sus tareas escolares y estudiar,... Tiene que asumir que esas son parte de sus responsabilidades y que sino las cumple, él tendrá que acatar las consecuencias. Le ayudaremos a darse cuenta de cuando tiene que ducharse, ordenar su cuarto,... pero tendrá que ser consciente de que si lo que quiere es independencia, asumir por sí mismo todas las responsabilidades conlleva que no nos metamos en su vida. Debemos ayudarle a que reflexione cuando sea necesario, y permitirle que él siga o no las pautas establecidas en su rutina diaria y que sea quien asuma las consecuencias de cumplirlo o no cumplirlo. Serán estas consecuencias las que le ayuden a reflexionar sobre si va por un buen o mal camino.


Por último no olvidemos nunca que para cuidar lo primero es cuidarse. Tenemos que tener en cuenta el cuidado de nuestra propia vida: nuestra alimentación, nuestro descanso, nuestros momentos de ocio, nuestra salud mental, nuestra forma física… Si nosotros estamos bien, ellos estarán bien. O lo que es lo mismo: Hakuna Matata “no te angusties, vive y sé feliz, aprovecha el momento, vive con positividad, bienestar y con más felicidad”. Si queremos que su vida sea saludable debemos dar ejemplo.



Tomado del blog. Rebeca Llamedo Pandiella 


jueves, 30 de marzo de 2017

Guía para padres de adolescentes malhumorados.

"No hay atajos para cualquier lugar al que merezca la pena llegar".-Helen Keller.


Nace la primera Guía para padres de adolescentes malhumorados

"Por lo general, es complejo lidiar con los adolescentes, pero algunas veces la vida con ellos traspasa la complejidad para convertirse en un día a día demasiado difícil".


Qué madre o padre no se ha enfrentado a la etapa de adolescencia de sus hijos. ¿Por qué hace esto si nunca lo había hecho? ¿Por qué no se comunica? ¿Por qué…..? Son muy pocas las excepciones de progenitores que superan la etapa de la adolescencia sin problemas o dudas. La mayoría se enfrenta al clásico tópico “tu hijo está en ‘plena edad del pavo”. Pero hay ciertas realidades que los padres deben saber. El doctor José Luis Carrasco, Catedrático de Psiquiatría y director de la Unidad de Personalidad y Comportamiento del Complejo Hospitalario Ruber Juan Bravo, lanza la primera ‘Guía para padres de adolescentes malhumorados’ con el fin de orientar en la interacción familiar y descartar posibles problemas futuros de construcción de personalidad de los menores.
El documento proporciona herramientas para el manejo del ‘malhumor’ presupuesto de los adolescentes. "También da pistas sobre los casos en los que es necesario consultar con un especialista. Estamos acostumbrados a tachar todos los comportamientos como parte del crecimiento y del desarrollo personal de los adolescentes sin ni siquiera entenderlos. No todos los menores tienen problemas, pero sí hay excepciones y ante ellas hay que estar alerta a sus señales: problemas de autoestima, violencia, no respetar la autoridad, no sabemos qué hacer, conductas que implican pensamientos suicidas… Son solo algunas pautas".
Pautas para manejar el malhumor adolescente




  1. Identificar el origen del mal humor. Lo principal es acercarse sin preguntarle directamente porque probablemente negará este estado de ánimo.
  1. Entender que el joven crónicamente malhumorado no se siente así por gusto. Está dolido y espera una de estas tres cosas: un consuelo, un reconocimiento o una disculpa, narra la guía.
  1. No recordarles sus dificultades. Hacerlo incrementaría su dolor -porque ellos ya saben que les va mal- así que lo ideal es portar soluciones.
  1. No mostrar superioridad. Aunque es lógico que los hijos se reflejen en sus padres, en esta etapa necesitan oponerse a ellos. Lo más adecuado es estar cerca mostrando interés y no rebajando la importancia de lo que les pasa o sienten.
  1. Participar con ideas, más que con consejos. Dar lecciones sin conocer la causa del malhumor delatará falta de sensibilidad por parte de los padres.
  1. Aguantar. Los padres son los adultos, así que es importante no caer en la provocación. Si responden mal, trasladarán la lucha interna de los adolescentes en una lucha contra ellos.
  1. Ofrecer confort y sosiego. "El adolescente malhumorado es como el lactante que llora. Debemos calmarle, no agobiarle", reza la guía.
  1. No reprender el malhumor. Es positivo acercarse a este estado de ánimo con cariño. Esto no quiere decir que haya que sonreír como si no pasara nada. El joven enfadado está emitiendo un mensaje y necesita que éste sea recibido y escuchado. Por ello, una actitud minimizadora o 'pasota'.
  1. No eximirle de sus obligaciones para que no esté malhumorado. Las normas son primordiales para el desarrollo del joven. Si se le consiente que aparte sus responsabilidades, solo se conseguirá que ese estado de ánimo para a formar parte permanente de su forma de ser.

Tomado de: